Las oraciones y la tecnología

Muchas personas por su ritmo de trabajo se tienen que ver obligados de utilizar su ordenador o computadora a la hora para comenzar cada día conectados con Dios y la divinidad. En una época en la que oímos hablar tantos niños desaparecidos, familias enteras que han sufrido accidentes, podríamos utilizando esta preciada herramienta de trabajo para orar aquí por los padres que deben enfrentarse a esa horrible realidad y cuyas vidas están destrozadas.

rezar en internetTambién podríamos recordar a los niños que, aunque no están físicamente perdidos, a menudo pueden pasar por largos períodos de tiempo, a menudo desapareciendo espiritualmente y a veces no son encontrados. Esto también puede ser una fuente de angustia para los padres. El hecho de que Jesús fuera encontrado en el templo podría ser un foco para nuestra oración también y que tenemos una mejor oportunidad de encontrar a Jesús en un lugar de culto y rodeado de gente que lo adora. El misterio es de nuevo una oportunidad para rezar por nuestros padres y el círculo familiar – recordando que las relaciones de María y José también estuvieron involucradas en la búsqueda y en el cuidado de Jesús.

Necesitamos testimonio sobre el argumento, testimonio sobre los temas de discusión, y ese trabajo no se realiza con un mejor SEO o plugins actualizados o la última tipografía, sino que el Espíritu Santo de Dios habita hasta el último detalle de lo que hacemos, incluyendo hasta el último pedazo de Internet. Porque para Internet, también, el Evangelio ha llegado. Si el Evangelio es una luz para buscar en cada oscuridad, entonces los blogs y las compras en línea y todos los viles y crueles y malvados y los comentarios de Youtube y esto y lo otro, todo esto, también, se está alineando bajo Aquel a quien todas las cosas deben doblarse.

Este es el trabajo de la oración. Es algo obvio de decir, excepto que no es obvio para nosotros la mayoría de las veces. Está este mundo real y luego este mundo de Internet, y aunque deberíamos ser cristianos en ambos, rezamos por un país o un vecindario o un mercado o un espacio físico como un lugar donde Dios se dará a conocer, pero sólo esperamos que todos permanezcan en línea lo suficiente como para sobrevivir hasta que el “trabajo real” de cara a cara suceda. ¿Pero qué pasa si rezamos por Internet como rezamos por nuestra calle? ¿Y si rezamos por Internet con el mismo tipo de fervor que algunos de nosotros solíamos tener yendo de puerta en puerta por Jesús?

 

Speak Your Mind

*